El regreso de Jorge Drexler a la Argentina no pasó desapercibido. Con un Movistar Arena completamente agotado, el artista ofreció un show cargado de emoción, sutileza y una propuesta escénica que llevó su nuevo universo musical a otro nivel.
Y como si fuera poco, la historia continúa: la segunda fecha en Buenos Aires también está sold out, confirmando el enorme presente del músico.
Un inicio especial y un vínculo único con el público
La noche tuvo un arranque distinto. El encargado de abrir fue Joaquín Martínez, protagonista de una historia que ya es parte del folklore de los shows de Drexler.
Tiempo atrás, el joven se acercó con un cartel pidiendo cantar “La Aparecida” junto a él. Ese momento se volvió viral y, ahora, el propio Drexler lo invitó a ser parte del show, reforzando ese vínculo cercano que lo caracteriza.
Un show que combinó lo nuevo con los clásicos
El recital abrió con “Toco Madera” y marcó el inicio de un recorrido donde Drexler interpretó completo su último trabajo, acompañado por canciones de toda su carrera.
Durante más de dos horas y media, el show se movió entre momentos de gran intensidad con la banda completa y otros de profunda intimidad.
Uno de los puntos más destacados fue un mashup que unió “Bienvenida”, “Tamborero” y “Quimera”, demostrando la creatividad constante del artista.
Una experiencia inmersiva en medio del público
Uno de los momentos más originales llegó cuando Drexler se trasladó a un escenario alternativo en el fondo del campo, caminando entre la gente.
Allí generó un clima completamente distinto: interpretó canciones a capella y compartió un momento especial junto a Mateo Sujatovich, con quien cantó “Desastres Fabulosos”.
Mientras tanto, la banda continuaba tocando desde el escenario principal, en una coordinación que sorprendió por su precisión.
Invitados, homenajes y momentos únicos
La noche también tuvo invitados especiales, como el músico uruguayo Piki Aguirre, que se sumó en canciones como “Sea” y “Todo se transforma”.
Además, Drexler compartió historias y reflexiones, mencionando a figuras como Joaquín Sabina y Enrique Morente, a quienes homenajea en su último trabajo.
Uno de los momentos más celebrados fue la interpretación improvisada de “Me haces bien”, que no estaba en el setlist y terminó en un coro masivo con todo el estadio.
Un show que confirma su gran momento
El concierto dejó en claro el presente artístico de Drexler: una propuesta en constante evolución, que combina sensibilidad, innovación y conexión con el público.
Con dos fechas agotadas en Buenos Aires y una gira internacional en marcha, su paso por el país se posiciona como uno de los momentos más destacados del año en vivo.